Parece que se cansó de estar en un segundo plano del protagonismo y volvió a buscar la opción de irse al club que anteriormente le ofrecía todo para ser su estandarte. Neymar y su padre retomaron los contactos con el PSG y se vuelven a dejar querer por Al-Khelaifi, presidente del club parisino, que ya intentó su fichaje en al menos tres ocasiones.
Esta semana, el padre de Neymar viajará a París para reunirse con Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG, para transmitirle el deseo de Neymar personalmente. Deseo que el brasileño ya habría transmitido a su entorno, principalmente a los conocidos como «toiss», quienes ya hablan de hacer las maletas rumbo a París en los próximos días donde Neymar podría volver a formar pareja con su amigo Dani Alves.
La obsesión del Barcelona para hacerse con Verratti, centrocampista que el conjunto parisino se niega a vender al club catalán, supone la nueva oportunidad para este acercamiento entre el entorno del jugador y la cúpula del PSG, que ya hace dos años tentó al futbolista brasileño con una ficha de 40 millones por temporada cuando ahora cobra alrededor de 15.
Sería un escape, pensando en los problemas fiscales de Neymar con el fisco español a causa de su fichaje y que se zanjaron con una renovación en la que se le estipulaba una cláusula de rescisión ascendente que empezaba en 200 millones, que este curso está cifrada en 222, y que la temporada que viene llegará a los 250. Por tanto, el precio actual de mercado de Neymar está en 222 millones mientras que el de Verratti rondaría los 100. A nivel económico, la operación resultaría un enorme balón de oxígeno para la economía del club blaugrana.
Además, Neymar quiere ser líder de un gran proyecto, sin trabajar a la sombra de nadie. El brasileño considera que ya ha aprendido suficiente de Messiy cree que es el momento de emprender una carrera paralela para poder llegar a ser el número uno mundial, algo difícil con el crack argentino en su mismo vestuario. Desde su entorno le reiteran que mientras siga al lado de Messi siempre estará eclipsado y las marcas que le patrocinan le reclaman que lidere por si mismo un proyecto como pasa con la selección brasileña. Este verano, cuando estaba de vacaciones, Neymar ya se mostró bastante críptico el 10 de julio cuando le preguntaron por su futuro y dijo que “quién sabe el día de mañana. Estoy adaptado, pero todo puede pasar”.
Desde el lado del Barcelona ni se plantea que pueda llegar a realizarse esta operación y Robert Fernández, secretario técnico del club, aseguró en rueda de prensa que “no creo que nadie pague la cláusula de Neymar”.
Añadió el secretario técnico del club que “nuestra obligación es la de “controlar el mercado, pero existe la dificultad de los jugadores que tienen contrato en vigor, estamos pendientes tenemos mucho tiempo por delante. Precipitarnos no nos lleva a ningún sitio si sale la opción, estaremos atentos. En todo caso, no es nuestra intención perder buenos jugadores para traer a Verratti, nuetsra intención es la contraria, es la de mejorar el equipo”.