Unas 400 personas fueron desalojada de la estación de trenes en Kúrskaya, Moscú (capital de Rusia), debido a una supuesta alerta por una amenaza de bomba dentro de las instalaciones, de acuerdo con el reporte de la agencia de noticias Itar-Tass.
“Una persona desconocida llamó esta mañana a la Policía diciendo que había colocado un artefacto explosivo en el edificio de la estación. Los servicios operativos de la ciudad llegaron al lugar y agentes con perros comenzaron a inspeccionar el edificio de la estación”, comentó un agente a la agencia.
Tras una minuciosa revisión de la estación se determinó que no había ningún objeto sospechoso. “No se encontraron artefactos explosivos ni ninguna sustancia peligrosa. La estación funciona normalmente”, comentó la fuente.
Posteriormente se determinó que se trataba de una falsa alarma.
En contexto
París (capital de Francia) fue escenario el pasado viernes de un múltiple atentado terrorista que acabó con la vida de más de 120 personas y dejó más de 350 heridos. Este sería el peor ataque que sufre Francia desde la Segunda Guerra Mundial.
Ante el hecho, el presidente de Francia, François Hollande, decretó el cierre de fronteras, así como un estado de emergencia en todo el territorio, tres días de duelo nacional y prohibió todo tipo de manifestaciones en la vía pública de París y sus suburbios hasta el jueves.
Hollande presetará en los próximos días un proyecto al Parlamento para extender el estado de urgencia por tres meses.
Tras los hechos, el autodenominado Estado Islámico (EI) se atribuyó la autoría de los atentados que aseguran fueron “cuidadosamente estudiados”, y además se conoció que para este fin, los mercenarios utilizaron bombas, ametralladoras y después se hicieron estallar con cinturones explosivos.