Esta es la historia de un profesor de educación básica que ha demostrado que la vocación sigue siendo una de las herramientas primordiales para tratar con alumnos, más allá de coaching, cursos de psicología y motivación-que no están mal- para ser la mejor versión profesional y lograr los mejores resultados.
El profesor, de nombre Iván de la Cruz García, aprovechó el período de vacaciones de semana Santa para sorprender a sus alumnos del Colegio de educación básica San Gabriel de Alcalá de Henares, con una carta que está dando la vuelta al mundo por su contenido.
Iván además eligió enviar las cartas por correo para sorprender a sus alumnos con un formato con el cual no estuvieran familiarizados.
La carta fue compartida por uno de los padres de sus alumnos, Ignacio del Estal Sánchez, sacó una foto y la compartió en LinkedIn agradecido por el gesto y por la mejora que había observado en su hijo durante el curso: «Posiblemente Iván, el profesor, no ha recibido 20 cursos de liderazgo y motivación», escribía, «pero demuestra que no hay grandes secretos para ello y que lo importante es querer». Tras etso un usuario de esa plataforma decidió compartir la historia en un grupo de Facebook y desde allí ha llegado al mundo.
Esta es la carta:
El motivado profesor se expliacaba así a medios de su país…
«Sé por experiencia que el tercer y último trimestre es el más complicado para los chicos porque están cansados…así que durante las vacaciones, que tienes tiempo para pensar, se me ocurrió escribir algo para motivarlos…Quería utilizar un medio con el que no estuviesen familiarizados – como pasa por ejemplo, con el WhatsApp. Cuando era niño a mí me hacía mucha ilusión descubrir que me habían enviado una carta, que alguien se había acordado de mí y ese efecto es el que buscaba en ellos, que se sintiesen especiales».
Iván redactó un texto común para todos, pero luego iba añadiendo algunos pequeños guiños a quienes consideraba que lo necesitaban. Solo traté de ponerme en su lugar y escribir algo que les fuese cercano». Una de los conceptos que quiso remarcar fue el del trabajo en equipo:
«A estas edades – 12, 13 años – comienzan a dividirse en distintos grupos de amigos, así que quería hacerles ver que cuando vamos todos juntos en la misma dirección, se consiguen mejores resultados».