El volante madridista Luka Modric, capitán de la selección de fútbol de Croacia, testificó hoy ante un tribunal de Osijek, en el este de Croacia, en un juicio por corrupción que sacude el fútbol croata.
El principal acusado es Zdravko Mamic, de 57 años, exdirector del Dinamo Zagreb y a quien hasta hace bien poco se tenía como la persona que controlaba el fútbol croata. La Fiscalía le acusa de malversación por más de 15 millones de euros, así como de evasión fiscal por otros 1,5 millones.
Mamic es un personaje muy poderoso en el fútbol croata y algunos analistas deportivos consideran que es quien domina de verdad la Federación, cuyo presidente es el también exmadridista Davor Suker.
El centrocampista croata de 31 años, que estuvo entre los 14 a 22 años en el Dinamo, fue interrumpido por Mamic varias veces cuando ofrecía su testimonio, para quejarse de que el fiscal confundía al futbolista.
Mamic es juzgado, junto con su hermano y exentrenador del Dinamo, Zoran Mamic, el ex director del club, Damir Vrbanovic, y un empleado fiscal.