Cinco días después de la desaparición de los siete tripulantes de la lancha Bruma en las costas de Coronel, Región del Biobío, sus familias, a través de su abogado, anunciaron la presentación de una querella por homicidio.
Tal como recopilo Interferencia, Rafael Poblete, representante legal de los pescadores artesanales extraviados tras el naufragio, confirmó que iniciarán acciones judiciales, señalando además que “es un hecho que los tripulantes están fallecidos”.
En ese sentido, el abogado enfatizó que “vamos a presentar una querella por homicidio, no por cuasidelito de homicidio, sino directamente por homicidio”.
La embarcación que se encontraba en faenas de extracción de bacalao en alta mar cuando, el pasado domingo 30 alrededor de las 2 de la madrugada, se perdió la señal de posicionamiento. Esto desató la preocupación de los familiares y motivó un operativo de búsqueda en el que han participado la Armada de Chile, Carabineros y pescadores artesanales, sin obtener resultados positivos hasta el momento.
Días antes, Claudia Urrutia, presidenta de la Asociación Gremial de Bacaladores del Maule y vocera de las familias de los desaparecidos, afirmó que existen pruebas que indicarían que el naufragio fue causado por una colisión con otra embarcación.
Según estas acusaciones, el barco pesquero Cobra, perteneciente a la empresa Blumar, habría impactado a la lancha Bruma. Peritajes realizados encontraron rastros de pintura y restos de la lancha en la hélice del Cobra, lo que refuerza la hipótesis del choque.
Frente a estas imputaciones, Blumar—empresa que en el pasado ha sido señalada por financiamiento ilegal en la política y recientemente vinculada al Caso Hermosilla (Audios) por su participación en la Asociación de Industriales Pesqueros del Biobío (Asipes)—emitió un comunicado el martes, declarando que “aunque aún no se han determinado las causas del incidente, las autoridades ordenaron una fiscalización a nuestra embarcación Cobra para descartar cualquier vinculación con lo sucedido”.
“Por esta razón, estamos colaborando con todas las autoridades y poniendo a disposición los antecedentes disponibles sobre el Cobra”, agregó la empresa.
Por su parte, Gerardo Balbontín, gerente general de Blumar, negó que hubiera ocurrido una colisión. Según sus declaraciones, conversó con el capitán del Cobra—quien es el principal señalado en la querella—y este le aseguró que la tripulación no detectó ningún indicio de un impacto la noche del hundimiento de la Bruma.
Balbontín también justificó las marcas y abolladuras en el casco del Cobra, atribuyéndolas al desgaste natural de una embarcación con 30 años de servicio.
El diputado Jorge Brito (FA) también se sumó a las críticas, apuntando que Blumar ha mantenido conflictos con los pescadores artesanales de la zona. “La pesca de arrastre utilizada por la industria ha generado enfrentamientos en el mar con los pescadores artesanales en esa misma bahía. De hecho, la semana pasada hubo incidentes”, afirmó en entrevista con La Tercera.
En esa línea, Brito insistió en que es improbable que la tripulación del Cobra no haya notado el impacto. “Las embarcaciones cuentan con radares que alertan cuando hay otro barco a menos de 100 metros de distancia. Es imposible que no lo hayan visto ni sentido. Pero lo más grave es que, si efectivamente hubo colisión, tampoco prestaron auxilio”, enfatizó.
Claudia Urrutia, en conversación con el matinal Mucho Gusto, reiteró que las pruebas encontradas, junto con el registro de navegación, les permiten estar “absolutamente seguros” de que el Cobra embistió a la Bruma.
Además, sostuvo que las familias consideran que hubo intencionalidad en el incidente, dada la tensa relación entre Blumar y los pescadores artesanales del Maule, agravada por antecedentes previos de prácticas desleales por parte de la empresa. En 2015, por ejemplo, Blumar fue sancionada por poseer irregularmente 1.200 toneladas de harina de pescado, equivalentes a 4.800 kilos de pescado fresco.
Finalmente, Urrutia describió el estado de los restos hallados: “La destrucción es total. Cuando encontramos el techo de la lancha y los fierros doblados, nos dimos cuenta de que la destrozó completamente. Y si el fiscal confirmó que había restos en la hélice, eso significa que le pasó por encima”.
“La Armada dice que el robot mostrará cómo quedó la lancha, si la quilla está completamente quebrada. Entonces, ¿Qué más quieren decirnos?”, sentenció.