Por Manuel Lagos Mieres

Este 2025 por primera vez en la historia de Chile tenemos tres candidatos a la presidencia de origen germánico: Evelyn Matthei Fornet, José Antonio Kast Rist y Johannes Kaiser Barents-Von Hohenhagen. De éstos, sólo Matthei es descendiente de los colonos alemanes que llegaron a mediados del siglo XIX a las actuales provincias de Osorno, Valdivia y Llanquihue después de dictarse la Ley de colonización en 1845. Los dos casos restantes, corresponden a migraciones sucedidas en años posteriores, de forma individual y espontánea. Kast, es vástago de Michael Kast Schindele quien arribó a Chile a fines de 1950. Y Kaiser, de Federico Kaiser Ritcher, quien llegó a Chile a mediados de la década de 1930, supuestamente, huyendo del nazismo.
El común denominador de estos tres candidatos no redunda solo en su origen germánico, sino sobre todo en sus ideas políticas: los tres candidatos se identifican con un marcado reaccionarismo, expresado no solo en experiencias históricas concretas, sino sobre todo en su manto valórico.

Comencemos por Matthei[1]. El abuelo de Evelyn Matthei, Fernando Matthei Jäeger (Kassel, 1848-Osorno 1908), llegó a Chile en 1869, estableciéndose en la ciudad de Osorno. Era el segundo de seis hermanos del matrimonio conformado por Heinrich Friedrich Philip Matthei y Wilhelmine Friedericke Jäeger Knöpfel. Siendo el primero en viajar de su familia y encontrando las condiciones favorables para hacer riqueza, pronto indujo a sus demás hermanos a emigrar. Mientras el hermano mayor, Felipe, regresó a Kassel, Eduardo instaló una botica y farmacia en Osorno. Conjuntamente con ello, estableció una importante alianza entre familias de colonos alemanes, casándose con Augusta Schilling Buschmann, agregando extensiones de tierras a una alianza que intensificaba la usurpación de tierras huilliches en la zona de Cuinco, Osorno. Fernando Matthei Jäeger, por su parte, se casó con Emilia Isolina Gunckel Friedrich, y también se hizo próspero comerciante, pero también político. A finales de la década de 1890, militando en el Partido Liberal, fue elegido alcalde de Osorno. Como protestante, su labor edilicia se vio cuestionada por los elementos católicos, quienes le acusaron de corrupción y favoritismo hacia los industriales alemanes; por esto fue censurado por incumplimiento de sus deberes y destituido oficialmente. Dicha decisión representó un golpe sentido como propio por toda la comunidad alemana, cuyos integrantes comenzaron una serie de manifestaciones conducidas por el mismo Matthei. Al son de marchas marciales alemanas ejecutadas por la banda de los colonos, se dio inicio a una serie de amedrentamientos y hechos de violencia política que incluyeron incendios, asesinatos y saqueos. “Los crímenes y venganzas se suceden día a día sin tenerse piedad”, diría un diario de la época en junio de 1897.
Los seis hijos de Fernando Matthei Jäeger fueron ricos comerciantes, agricultores y ganaderos que exportaban sus productos a los mercados de la zona salitrera. Varios se casaron entre primos o formaron alianzas con otras familias alemanas de la zona. El menor de todos, Fernando (1887-1956), hizo una de las alianzas familiares más importantes para el clan Matthei al casarse con Luisa Elisabeth Aubel Renz (1903-1964), hija del conocido empresario Jorge Augusto Aubel Bückle, dueño de la Cervecería Aubel de Osorno y de considerables extensiones de tierra. Por su habilidad para los negocios, el suegro nombró a Fernando gerente de la Cervecería.
Producto de la unión entre Fernando Matthei y Elisabeth Aubel, nació en Osorno en julio de 1925 Fernando Jorge Matthei Aubel, futuro general y comandante en jefe de la Fuerza Aérea, miembro de la Junta Militar liderada por Augusto Pinochet. Durante los primeros años de la dictadura, Matthei Aubel fue director de la Academia de Guerra de la Fuerza Aérea, desde donde operaba el Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea (SIFA), organismo responsable del secuestro, tortura, desaparición y asesinato de cientos de personas.
Fernando Matthei murió en el 2017 sin ser juzgado por su responsabilidad en violaciones a los derechos humanos. Dejó una herencia económica importante a su descendencia, producto de los negocios como agricultor y ganadero en la zona de Osorno (además de fundos en Rengo y acciones de diversas empresas y servicios).
A pesar de sus primeras relaciones políticas bajo los aleros del Partido Liberal, el vuelco de esta familia fue notable una vez llegado los tiempos del nazismo. Así también sucedió con muchas otras familias de colonos, las cuales, a pesar de identificarse durante los primeros años con el Partido Liberal o Radical preferentemente, luego se definieron por apoyar el proyecto liderado por Hitler en la que consideraban su “verdadera patria”. A partir de esta definición, su línea política se cargó a la derecha, llegando a convertirse en protagonistas de la reacción a la Reforma Agraria y luego activos defensores de la dictadura militar.
En el caso de los Matthei, dos elementos destacan como relevantes propulsores de las ideas nazis: Adolfo Matthei Schwarzenberg (Osorno, 1902-Santiago, 1939) y Federico Schilling Matthei (Osorno, 1900-1983).
El primero, tío abuelo de Evelyn Matthei, ingeniero agrónomo, quien después de titularse en Chile, viajó a Alemania, donde permaneció entre 1929 y 1931. Ya de regreso y establecido en Osorno, fundó la Escuela Superior de Agricultura, en octubre de 1932 y se hizo líder del Movimiento Nacional Socialista chileno (nacista) en Osorno. Por este partido fue candidato a diputado, sin resultar electo. Hacia 1939 publicó un libro clásico para los agricultores locales: “La agricultura en Chile y la política agraria chilena”. En su portada, insertaba una frase de Juan Bautista Alberdi, que resume su pensamiento en estos asuntos: “Gobernar es poblar. Poblar es enriquecer, cuando se puebla con gente civilizada. Poblar es apestar, corromper, degenerar, envenenar un país, cuando, en vez de poblarlo con la flor de la población trabajadora de Europa, se le puebla con la basura del viejo mundo”. En su interior (p. 139), refiriéndose a la “necesaria selección de la inmigración”, señalaba: “El mejoramiento de la raza de un país mediante un injerto étnico de cultura más antigua, requiere una rigurosa selección de los inmigrantes, que debe llevarse a cabo con gran energía, a fin de precaverse de aportes raciales difíciles de absorber, como ha sucedido con los negros de Estados Unidos y de impedir la entrada de elementos física o moralmente indeseables. El Estado debe tener amplias facultades para prohibir la inmigración de personas enfermas, inútiles para el trabajo normal, vagos, viciosos, inmorales, que tengan un concepto de moral y de patria distinto al que establece la Constitución de la República o que sustenten y prediquen doctrinas de disolución social. El Estado debe restringir la inmigración de elementos sin suficiente preparación técnica, que no harían sino crear condiciones propicias a la cesantía, o la de elementos que no disponen de suficientes recursos económicos o que nada tienen que perder, como sucede con el proletariado cesante de las grandes poblaciones urbanas, que vienen a constituir, más tarde, una pesada carga para la colectividad”.
Por su parte, Federico Schilling Matthei, médico ginecólogo, nacido en el fundo Misión de Cuinco, casado con Ingeborg Magarethe Fuchslocher Hubach, era vástago de la endogamia de poderosas familias de la colonización alemana: hijo de Heinrich Hugo Schilling Buschmann y Guillermina Matthei Schwarzenberg. Ya imbuido de las ideas que hablaban de preservar la pureza de la raza alemana, infundía entre las mujeres descendientes de colonos el temor de mezclarse con exponentes de raza latina, afro o indígena. El mito del hijo degenerado o enfermo a causa de esta mezcla fue ampliamente conocido en la comunidad alemana del sur de Chile hasta no hace mucho.
El Dr. Schilling Matthei fue a especializarse a Alemania, de donde claramente retornó cautivado por las ideas nazis, que difundió fuertemente en los suyos. A diferencia de Adolfo, Federico no solo aparece militando en el Movimiento Nacional Socialista de Chile, inscribiéndose como candidato a senador en 1937 sin los resultados esperados, sino que, además, aparece vinculado al nazismo alemán.
Según informe del Departamento 50 de la PDI [Policía de Investigaciones], Federico era uno de los miembros del Block Osorno del NSDAP [Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán], junto a sus parientes Eduardo y Federico Matthei; Hugo Schilling Buschmann; Guillermo Schilling y otros integrantes de distinguidas familias alemanas de esa ciudad.
Hacia 1940, el mismo Federico Schilling Matthei, aparece identificado, junto a sus pares Fernando Hubach y Víctor Schilling, como uno de los representantes en Osorno de la Liga Chileno-alemana, organismo que actuó bajo el control del NSDAP durante algún tiempo, y que ciertamente nunca se desmarcó de su marcado acento racista. En tanto, como miembros de la Juventud chileno-alemana de Osorno, que dependía directamente del jefe de la Liga Chileno alemana, figuraban Norbert y Julio Matthei, Alberto Fuchslocher; Werner Siegler, René y Eduard Hott, Ottmar Hott; Hermann (German) Hutt; Rudi y Rolf Hoffmann, varios Gunther y Werner, y Gastón, Herbert y Eduard Schilling[2]. La hermana de Federico, Hedi Schilling Matthei[3], ejercía de directora de la revista juvenil Unsere Welt! (Nuestro mundo)[4]. Dicho órgano daba cuenta de las actividades del Jugendbund. Su editor era Adolfo Schwarzemberg, líder de la juventud hitlerista.
En fin, parecen ser los mismos valores que hoy vemos proyectados en herederos como Evelyn Matthei Fornet, la misma del círculo de amigos de Villa Baviera, la misma cómplice de los atropellos a los DD.HH., amiga de Pinochet y que hoy aborrece a los inmigrantes y persigue implacablemente a los vendedores ambulantes de la comuna de Providencia. La misma patética figura que, en un acto de desesperación, no solo hizo el ridículo dirigiendo el tránsito en pleno estallido social, sino que además justificó las violaciones a los DD.HH. ocurridas por entonces a manos de Carabineros.

En el caso de la familia Kaiser, éstos se forjaron en Chile a partir de la llegada de Federico Kaiser Ritcher, abuelo de los actuales. Nacido en Württemberg en 1912, fue el sexto hijo del matrimonio entre Franz Kaiser y Auguste Ida Richter Rieser. Habría arribado a Chile en 1936, huyendo de la Alemania nazi. Su experiencia en Chile, sin embargo, pareciera dejar evidencias contrarias. Primero, de la noche a la mañana, se convirtió en editor y luego director de la Imprenta y Litografía Cervantes, dando a luz obras de propaganda nazi. Entre ellas, “Discurso del Fuehrer-Canciller alemán Adolf Hitler con motivo del sexto aniversario del Gobierno nacionalista 30 de enero de 1939″. (Imprenta y litografía Cervantes, Stgo, 1939).
Por estos años las ideas nazistas estaban en expansión, y es muy posible que Kaiser ya fuera portador de estas antes de su llegada a Chile. De ser así, más bien su arribo pareciera guardar los secretos de una estrategia de propaganda. Y lo cierto es que su posición de director de una de las más importantes empresas editoras e impresoras de Santiago era relevante para tal objetivo. ¿Cómo escaló hasta ahí? ¿Qué importantes amistades podía tener este inmigrante?
Los hechos demuestran que Kaiser se integró rápidamente en el seno de las redes sociales de importantes familias de origen alemán, especialmente de los Wagner Schilling. Esta era una familia connotada y de gran éxito en los negocios, establecidos entonces en Santiago y Valparaíso. Su patriarca, Ernesto Wagner Liebisch (1885-1950) había arribado al país en 1903, y participado asertivamente como socio de la Sociedad colonizadora y comercial Lanín liderada por Constantino Enchelmayer Krahmer (Valdivia, 1861-1906). Esto se expresó no solo en la obtención de tierras, sino sobre todo en recursos madereros que bien supieron aprovechar a través de la exportación.
Si bien la Primera Guerra Mundial vino a poner fin de la sociedad Lanín, para ese entonces ya Ernesto tenía capital suficiente para emprender nuevas sociedades, y junto a Mauricio Mena, Enrique Döll y la Sociedad Compton y Cía., adquirieron las propiedades, derechos y mejoras, animales, enseres, útiles y créditos, y se adjudicaron el lote norte de los terrenos, de 8.075 hectáreas. Por esta vía Wagner establecía sus primeros nexos con linajes de la capital, siendo el ingeniero, diputado liberal y rico terrateniente -también descendiente de colono alemán-, Enrique Döll, personaje trascendente en este cometido. De este modo Ernesto Wagner se hizo de un territorio de unas 1.955 hectáreas, las cuales delimitó bajo el nombre de fundo Flor del Lago. Con posterioridad, adquirió otros predios y poco a poco conformó los fundos Bellavista, Turingia y María Luisa, los cuales desde un comienzo contaron con aserraderos para trabajar la madera extraída del bosque nativo. Y estableció lazos con otra importante familia alemana de Osorno al casarse con Elena Johanna Schilling Buschmann, nieta del reconocido pastor luterano Carlos Schilling Rhode, establecido desde mediados del siglo XIX en Misión de Cuinco, área de la cual se apoderaron a expensas de las comunidades huilliche que allí habitaban[5]. De dicho matrimonio nacieron cuatro hijos: Rosmarie, Amelei, Ernesto y Federico.
Para 1920 Ernesto desarrollaba actividades de exportación de granos, cervecería y el innovador caldo de vino, participando como socio de la agencia exportadora Wagner, Chadwick y Cía. Por ello se habían establecido en Cerro Alegre, Valparaíso. Imitando las costumbres de las familias de la oligarquía local, el matrimonio mandó construir una mansión en la semi rural comuna de Providencia que incluía un gran parque, corrales para animales domésticos, huerto y caballerizas. Elena Schilling Buschmann, siguiendo el ejemplo de las damas de la capital, organizaba tertulias culturales y se exhibía en habituales cabalgatas, que en ocasiones la llevaban a atravesar el río Mapocho para cruzar hasta el cerro San Cristóbal. Tal cual que lo hacían muchas familias de apellidos viñateros, los Wagner Schilling dejaron su casona del gran fundo Flor del Lago, de estilo alemán y situada en la parte alta del predio[6], como el lugar de descanso y veraneo, atendida, como era normal, por un séquito de empleados y empleadas que eran tratados con desprecio.
En tanto el retoño de la familia, Ernesto, estudiaba en Alemania, en Chile, Federico Kaiser tenía acceso directo a la casa Wagner, y a pocos años de su arribo, en 1939, contrajo matrimonio con la hija mayor de los Wagner Schilling, Rosmarie (Valparaíso, 1920). Esta unión fue a todas luces un gran triunfo para Kaiser que recién se iniciaba. Y de esos años justamente data su ascenso a director de la empresa, a la vez que se aventuraba con una sociedad propia, la firma Kaiser y Moche, ubicada en calle Esperanza en Santiago. Dicha firma, para inicios de la década de 1940, aparece en la lista negra de bloqueados por actividades nazi. Del mismo modo que el nombre de Federico Kaiser Richter, domiciliado en la misma dirección de la sociedad que tenía junto a Moche. Situación similar afectaba a las firmas de los Wagner Schilling, quienes por entonces tenían a uno de sus hijos, Ernesto, estudiando en la Alemania nazi. La Sociedad Wagner, Chadwick y Cía Ltda, y nombres específicos como el del patriarca Ernesto, domiciliado entonces en Estanque 1875, Santiago; su hermano Germán, domiciliado en Temuco, y encargado de administrar el fundo Flor de Lago; el hermano de ambos Teodoro, con residencia en Valparaíso y dedicado al comercio.
La pareja Kaiser Wagner se trasladó entonces a Villarrica donde los esperaba el fundo Trailelfu, de 1.513 hectáreas, obsequiado por el patriarca Ernesto. Allí tuvieron cuatro hijos: Alejandro, Amelei, Vera y Hans Christian (Juan Cristián). De la descendencia de este último, nacido en 1947, surgieron los actuales hermanos Kaiser[7].
En 1956, veinte años después de su llegada a Chile, Federico Kaiser se convirtió en flamante alcalde de la ciudad. Sin duda las influencias de los Wagner incidieron en ello, como así también en la compra de propiedades en Temuco y Villarrica. Durante los años 60’ tanto los Wagner como los Kaiser fueron acérrimos opositores a la Reforma Agraria por razones lógicas. Elena Schilling Buschmann, madre de Ernesto, tenía a su nombre el fundo Las Malocas, de 1.479 hectáreas, en tanto que, a nombre de la Sociedad Agrícola Flor del Lago S.A., estaban: Fundo Flor del Lago, con 1.924 hectáreas; Fundo María Luisa, 1.364 hectáreas; Fundo Tukungia, 216 hectáreas; Bellavista, 237 hectáreas. Los Kaiser-Wagner en tanto, contaban con propiedades en Temuco y Villarrica, además del gran fundo Trailelfu. Todos los grandes latifundios fueron expropiados. Miembros de ambas familias se vincularon al naciente Partido Nacional para enfrentar la debacle.
Este elemento sin duda reforzó las ideas reaccionarias de los Kaiser Wagner y quienes vinieron después. Sus hijos y nietos crecieron escuchando el relato de los mayores que hablaban pestes de los mapuches y comunistas.
Uno de retoños de esta familia fue Juan Cristián Kaiser, también ligado al Partido Nacional, militando primero en sus fanáticas juventudes y participando directamente en más de un acto de retoma de fundos en la zona, junto al entonces diputado por el mismo partido, Oscar Schleyer Springmuller (Freire, 1920-Villarrica, 1992).
Durante la dictadura militar Juan Cristián tuvo un rol activo en el poder local, de la mano de los alcaldes instalados por el régimen. Fue destacado propagandista en la campaña por el “Sí” para el plebiscito de 1988 en Villarrica, instancia en la que también dio sus primeros pasos en política su hijo mayor, Johannes, nacido en 1976.
Ya como militante de la UDI, fue candidato a diputado por el distrito 52 –Cunco, Curarrehue, Gorbea, Loncoche, Pucón, Toltén y Villarrica-, sin resultados positivos. No obstante, este fracaso lo compensó con su éxito en los negocios, elemento que, ciertamente, caracterizó a muchos políticos que trabajaron para el régimen de Pinochet. Desde 1990 su nombre figura como creador, socio y representante de numerosas sociedades de diferentes rubros. Destacan entre ellas la firma Crazy Eddy Limitada, dedicada desde 1999 a la actividad turística y hotelera, o la Sociedad Eléctrica Trailelfú, creada junto a su hermano Alejandro.
En 1975, con 28 años, Juan Cristián Kaiser contrajo matrimonio con Rosemarie Angelika Barents-von Hohenhagen, también de ascendencia alemana. A pesar del divorcio en 1995, la pareja dejó seis hijos: Johannes Maximilian, Vanessa Olimpia, Axel Phillip, Leif Magnus, Max Oliver y Etzel Wilhelm. Todos crecieron en el conservador contexto dictatorial de Villarrica y Temuco, alternando entre el hogar -cuya memoria del comunismo era nefasta- y el no menos reaccionario Colegio Alemán de Villarrica, y luego de Temuco. En el caso de Johannes, terminó sus dos últimos años de enseñanza media en la Escuela Militar del Libertador Bernardo O’Higgins. La formación reaccionaria de los Kaiser salta a la vista.
Y así se define hoy en día en el candidato Johannes, ex Partido Republicano, fundador del Partido Nacional Libertario, como un “reaccionario”. Su apoyo al golpe de Estado de 1973, sus posturas racistas, antifeministas, contrarias al aborto y a la labor social del Estado, hablan de ello. Los mismos valores parecieran movilizar a sus hermanos[8].

Por último, el caso de los Kast es distinto, pero también cargado a la derecha reaccionaria y el nazismo. Michael Kast Schindele (Thalkirchdorf, Baviera, 1924 – Buin, 2014) fue un militante del NSDAP, al cual ingresó en 1942, pocos meses antes de cumplir sus 18 años[9] y soldado de las Wehrmacht hasta 1945[10]. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y la derrota de la Alemania nazi, este soldado logró escapar de sus captores y vivir un tiempo utilizando nueva identidad en Baviera[11]. Posteriormente se embarcó a Sudamérica, arribando a Argentina, desde donde luego cruzó a Chile en diciembre de 1950. Al poco tiempo adquirió una parcela en la localidad de Buin, en la cual sembró diversos cultivos sin resultados óptimos. A partir de esto se dedicó a la crianza de gallinas y venta de huevos. Ya más estable, pudo traer desde Oberstaufen, Bavaria, a su esposa Olga Rist Hagspiel, junto a sus hijos, Michael y Bárbara.
A fines de los años 50 puso en marcha una fábrica de embutidos, negocio que corría paralelo con la venta de sándwich elaborados por Olga. Fue así como en 1962 abrieron el primer Bavaria, donde vendían cecinas y sandwiches de lomito. A mediados de la década siguiente, ya tenían una cadena de locales. Para entonces su hijo mayor, Miguel Kast Rist, nacido en Alemania en 1948, se empinaba como uno de los civiles claves del régimen dictatorial de Pinochet.
Miguel era un sujeto profundamente imbuido de las ideas reaccionarias y conservadoras. Como ferviente católico, era activista del movimiento apostólico de Schoenstatt, fundado en Alemania por el sacerdote José Kentenich. Dicha fe, según varios miembros de la familia, se habría iniciado a partir de la madre, Olga Rist[12]. De ahí, Bárbara, la segunda hija después de Miguel, fue una reconocida líder dentro de este movimiento. Con los años, otro hermano, Hans, se hizo sacerdote y lo propio hizo su sobrino Miguel Kast Sommerhoff. Podemos afirmar que en el caso de los Kast resulta interesante el rol de la religión en la construcción de su base ideológica.
Miguel Kast y sus hermanos crecieron bajo la mirada inquisidora de la religión, pero también bajo las enseñanzas y memoria familiar, especialmente transmitida por el patriarca Michael Kast Schindele. Dicha memoria se basaba en su experiencia como soldado de Hitler, la disciplina y el rigor, el racismo, la lucha contra el comunismo, la invasión soviética sobre Alemania, en fin. Esos valores se transmitieron y arraigaron en toda la numerosa familia. A partir de este legado se explica la participación de esta familia en la oposición a la Unidad Popular y posterior represión. Temiendo que el comunismo le expropiara sus bienes durante el gobierno de Allende, Michael Kast mandó a su esposa y sus hijos menores a Alemania, en tanto vendió sus vaquillas y se preparaba para lo peor. Según señala Olga Rist en sus memorias, la experiencia vivida por la familia había hecho madurar “un fuerte sentimiento anticomunista, por lo que el agitado momento que se estaba viviendo en el país generó en nosotros el temor y la desconfianza, que se incrementó con el peligro de que la fábrica de cecinas Bavaria fuera tomada por agitadores externos”[13].
Cuando actuaron las fuerzas militares tras el golpe de 1973 e hicieron desaparecer al sur de Santiago a setenta campesinos de Paine que habían sido beneficiados con la Reforma Agraria, el ex oficial nazi Michael Kast y su familia no solo se alegró de ello, sino que contribuyó a tal obra. En tanto el padre empresario abastecía de alimentos y motivación a miembros del comando de exterminio, su hijo Christian compartía asados con civiles y uniformados en el lugar donde varios detenidos habían sido torturados, para posteriormente pasar a la lista de desaparecidos.
Posteriormente, otro hijo del matrimonio Kast-Rist, el ya nombrado Miguel, colaboraba con el departamento económico de la DINA [Dirección de Inteligencia Nacional], y, ocupando puestos claves en el nuevo régimen, encabezó prácticamente todas las reformas económicas por hoy vigentes en el país[14].
Para llegar a esa posición, el camino seguido por Miguel Kast fue el gremialismo[15]. Esta vertiente comenzó a penetrar en su manto ideológico tras su llegada a la Universidad Católica, donde estas ideas comenzaban a expandirse. Fue en este recinto de estudios donde conoció a Jaime Guzmán y, luego de participar en la toma de la Casa Central en el año 1968, se decidió trabajar por el mismo. Al poco tiempo, fue elegido presidente del centro de alumnos de la Escuela de Economía y, posteriormente, secretario general de la Federación de Estudiantes (FEUC). Tiempo después se adjudicó una beca de la Fundación Ford para estudiar un postgrado en el Departamento de Economía de la Universidad de Chicago. A su regreso, en 1973, fue llamado desde la Oficina de Panificación Nacional -Odeplan-, reciente institución del nuevo régimen. En el año 1978 fue designado ministro director de Odeplan, iniciando la formación de nuevos profesionales y empresarios que tenían por misión imponer el modelo económico neoliberal. Posteriormente, en 1980, fue nombrado ministro del Trabajo. Y, dos años después, presidente del Banco Central.
Fue en esta época cuando comenzó a incursionar en un ámbito que le reportaría grandes ingresos a la familia: inversiones en el rubro forestal, comprando tierras y plantando pinos, gracias al subsidio que empezó a entregar el gobierno con ese propósito, iniciativa diseñada y aplicada desde la Conaf [Corporación Nacional Forestal] por el entonces yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou.
De ahí en adelante, a pesar de la temprana muerte de Miguel Kast en 1983, esta familia dio el gran salto en su carrera capitalista, hizo grandes inversiones aprovechando las regalías del gobierno y adquirió propiedades importantes, reinvirtiendo en el rubro inmobiliario y hotelero[16]. Hoy las inversiones forestales son resguardadas por uno de sus hijos, el actual senador por la Araucanía, Felipe Kast Sommerhoff.
Este último ha sido acusado de tener conflictos de interés en dicha materia, al tener acciones en dos empresas forestales, habiendo promovido la dictación de leyes que tipifican como delito el robo de madera y entregar mayor protección a las empresas de este rubro[17]. En más de una ocasión también se ha evidenciado que se trata de un político que recibe aportes económicos de dichas empresas, así sucedió, por ejemplo, con motivo de su campaña senatorial[18].
Desde este historial podemos entender la posición de esta familia en cuanto a su marcado reaccionarismo, expresado en la defensa a la dictadura de Pinochet y el respaldo a los asesinos de Punta Peuco. Toda esta amalgama, hoy parece sintetizarse en el candidato José Antonio Kast.
De este modo, por tres rutas distintas, los mismos valores parecen confluir en estos tres candidatos. Sus relaciones con el nazismo y las permanentes experiencias reaccionarias, parecen dar un sello a sus propuestas políticas, antesala de lo que en el poder podrían llegar a convertirse, en un país que al parecer valora poco la historia y a menudo padece de amnesia.
Por Manuel Lagos Mieres
[1] Basado en informaciones del libro Colonos a sangre y fuego, Santiago, Ceibo ediciones, 2024.
[2] Estos últimos posiblemente descendientes de otra rama de los Schilling en Osorno.
[3] Hedi Schilling Matthei; nacida el 28 noviembre 1912 en Osorno, con residencia en O’Higgins 517, Osorno. En la Liga chileno alemana desde agosto de 1933.
[4] Unsere Welt!, Valdivia, 3 diciembre de 1934-21 de sept 1936. Luego de Hedi Schilling, la dirigió Karl Reinarz desde Valdivia.
[5] Ver Colonos a sangre y fuego.
[6] Con el tiempo, Ernesto y Elena deciden buscar un lugar más accesible para levantar su casa familiar en el sector de Bellavista, junto al lago. Construyen una pequeña casita.
[7] Valeria Vega Vargas y Juan Oportot Campillay, “El universo de los hermanos Kaiser: la historia de la familia que busca llegar a La Moneda”, Interferencia, https://interferencia.cl/articulos/el-universo-de-los-hermanos-kaiser-la-historia-de-la-familia-que-busca-llegar-la-moneda (reportaje publicado originalmente en Doble Espacio, de la Universidad de Chile el 26 de mayo de 2024).
[8] “Un polémico diputado electo, un pensador liberal, un rostro de la Asociación Chilena del Rifle y más: Quiénes son los singulares hermanos Kaiser”, The Clinic, 29 de noviembre 2021. En: https://www.theclinic.cl/2021/11/29/el-perfil-de-los-hermanos-kaiser/
[9] Frank Jordans y Joshua Goodman, “Pasado nazi de padre acosa a candidato presidencial chileno” en AP, 8 de diciembre de 2021. En: https://apnews.com/article/noticias-e70caec03d81ce0ed994865d8192ae65
[10] Cristian Neira, “Periodista Mauricio Weibel revela acta de afiliación del padre de Kast al partido nazi”, El Desconcierto, 1 de diciembre 2021-12-01. En: https://eldesconcierto.cl/2021/12/01/periodista-mauricio-weibel-revela-acta-de-afiliacion-del-padre-de-kast-al-partido-nazi
[11] Todos estos pasajes son narrados por Olga Rist en su libro: Olga: misión de amor, a cargo de M. Angélica Arteaga Lyon, Santiago, 2010. Ver también Javier Rebolledo, A la sombra de los cuervos: los cómplices civiles de la dictadura, Santiago, Ceibo Ediciones, 2015.
[12] Valeria Ibarra, “Historia del clan Kast mezcla negocios, política y religión”, Economía y Negocios, 31 de julio de 2011, En: http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=87098
[13] Olga: misión de amor, p. 200.
[14] Javier Rebolledo, A la sombra de los cuervos: los cómplices civiles de la dictadura, Santiago, Ceibo Ediciones, 2015.
[15] Manuel Salazar Salvo, “El origen del clan de los Kast en Chile”, Interferencia, En: https://interferencia.cl/articulos/el-origen-del-clan-de-los-kast-en-chile
[16] Juan Manuel Ojeda, “La ruta de los dineros de José Antonio Kast”, La Tercera digital, 1 de septiembre 2019, En: https://www.latercera.com/la-tercera-domingo/noticia/la-ruta-los-dineros-jose-antonio-kast/804622/
[17] “Huenchumilla versus Felipe Kast: la dura réplica a “esa vieja promesa del liberalismo de la derecha, hoy convertido en un joven senador conservador”, El Mostrador, 28 de junio de 2020. En: https://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2020/06/28/huenchumilla-versus-felipe-kast-la-dura-replica-a-esa-vieja-promesa-del-liberalismo-de-la-derecha-hoy-convertido-en-un-joven-senador-conservador/
[18] “El senador forestal: las sociedades y aportes de campaña que comprometen a Felipe Kast con el negocio maderero”, Interferencia, 3 de julio 2020. En: https://interferencia.cl/articulos/el-senador-forestal-las-sociedades-y-aportes-de-campana-que-comprometen-felipe-kast-con-el
Las expresiones emitidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de su autor(a) y no representan necesariamente las opiniones de El Ciudadano.