La Biblioteca Nacional de Chile (BN) concretó un hito al poder obtener archivos literarios de la escritora Ester Huneeus, conocida por el pseudónimo Marcela Paz, que incluyen ilustraciones de su personaje Papelucho.
Este valioso acervo, resguardado hasta ahora por la familia de la autora, fue entregado oficialmente en una ceremonia realizada el miércoles 2 de abril en el marco del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil
La actividad que tuvo como escenario el edificio ubicado a pocos pasos del cerro Santa Lucía, contó con la presencia de autoridades, familiares de la escritora y especialistas en su obra.

Archivo de Literatura Infantil y Juvenil Chilena Marcela Paz
El legado de la autora pasará a formar parte del nuevo «Archivo de Literatura Infantil y Juvenil Chilena Marcela Paz«, una iniciativa de la Biblioteca Nacional para poner en valor el patrimonio ligado a la infancia y fomentar la lectura desde los primeros años.
Durante la ceremonia, se inauguró una muestra del archivo, que estará abierta al público en el Hall Moneda de este espacio público hasta fines de abril.
Asimismo, se anunció la reapertura de la histórica Sala de Lectura Infantil Margarita Mieres Cartes, inaugurada hace 100 años.
Gracias a un convenio entre la Subsecretaría de la Niñez, la Subsecretaría del Patrimonio Cultural y el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, este espacio de 103 metros cuadrados atenderá a lectoras y lectores de entre 4 y 12 años y ofrecerá más de 25 mil libros, zonas inclusivas y rincones diseñados para que todas las niñeces puedan explorar, imaginar y crecer.
«En este Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, queremos reconocer a dos grupos históricamente excluidos: las mujeres y las niñeces de Chile. Lo hacemos homenajeando a dos figuras fundamentales de nuestra historia cultural: Marcela Paz, cuyo valioso archivo es entregado hoy a la Biblioteca Nacional, dando origen al nuevo Archivo de la Literatura Infantil y Juvenil, y Margarita Mieres, profesora y bibliotecaria pionera del fomento lector infantil, en cuyo honor recuperamos esta histórica Sala de Lectura», indicó la subsecretaria del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez Dattari.
«Este es el legado que queremos dejar como Gobierno: un país que honra a las mujeres que nos abrieron camino, que defiende los derechos culturales desde la infancia y que entiende la lectura como un derecho para todas y todos», enfatizó.
Por su parte, la subsecretaria de la Niñez, Verónica Silva, planteó que «los libros son un derecho, y garantizar espacios de lectura para las niñeces es apostar por un futuro más justo».
«Por eso, junto a la Subsecretaría del Patrimonio Cultural, avanzamos en el Plan Integral para el Bienestar de Niñas, Niños y Adolescentes, que contempla la recuperación de esta Sala Infantil y la implementación de 44 guaguatecas en bibliotecas públicas de todo el país», señaló.

El tesoro de Papelucho llega a la Biblioteca Nacional
“He leído detenidamente todos los cuentos de Ester Huneeus y me parece, como a Ud., que esta niña tiene un don de inventiva sencillamente genial”, escribió en agosto de 1930 el prestigioso crítico literario Hernán Díaz Arrieta, Alone. Por entonces, Esther Huneeus —quien más tarde sería conocida como Marcela Paz— tenía 28 años y daba sus primeros pasos en la literatura.
Las palabras de Alone fueron un decisivo respaldo en su carrera. Guardó esta carta toda su vida, y ahora, junto a primeras ediciones, fotografías, textos corregidos a mano, ilustraciones, correspondencia y recortes de prensa, forman parte del nuevo Archivo de Literatura Infantil y Juvenil Chilena Marcela Paz, en la Biblioteca Nacional.

Entre los documentos que componen el archivo y que de ahora en adelante, formarán parte del acervo resguardado por este espacio público, destacan ilustraciones originales de Papelucho, realizadas por su hija, Marcela Claro, quien durante años dio rostro al icónico personaje.

También destacan un cuaderno manuscrito con apuntes sobre técnicas artísticas —que evidencian su pasión por la escultura—, el misal que mantenía en su velador, ejemplares de la revista Pandilla (que dirigió a fines de los años 50) y una edición conmemorativa de la primera edición de Papelucho, realizada en honor a su Premio Nacional de Literatura en 1982.
“Estamos muy felices y agradecidos por la confianza de la familia de Marcela Paz, una autora que tiene un profundo vínculo con nuestra institución”, señaló la directora de la Biblioteca Nacional, Soledad Abarca.
Destacó que este material «será catalogado, digitalizado y puesto a disposición de investigadores y público general para que se conozca la diversidad y legado de una autora fundamental para los niños y niñas de Chile”.

Familiares entregan archivos de Marcela Paz a la Biblioteca Nacional para su resguardo
Durante la ceremonia de entrega de los valiosos archivos literarios de Marcela Paz, sus hijos Ricardo y Paula Claro, junto a su nieta María Elena Ruiz-Tagle, leyeron un fragmento de Papelucho en la clínica.
En representación de la familia, Nicolás Fones Claro, nieto de la autora y presidente del directorio de Ediciones Marcela Paz, manifestó: «Para nosotros, como hijos, nietos y bisnietos de Esther Huneeus, Marcela Paz, no es fácil entregar su archivo personal, ya que cada objeto, carta, cuaderno, recorte y escrito tiene su sello, su energía y personalidad, que es y será parte de nuestra vida y de nuestra familia. Sin embargo, estamos seguros de que es la mejor decisión para que lectores, investigadores y amantes de su obra puedan acceder a su historia. Estamos convencidos de que será conservado y resguardado de la mejor forma en la Biblioteca Nacional, y con ello, formará parte del patrimonio y la investigación de la literatura nacional.»