El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció la creación de un nuevo corredor de seguridad en la Franja de Gaza con el objetivo de aumentar la presión sobre Hamás. La medida, que podría aislar la ciudad sureña de Rafah del resto del enclave palestino, se enmarca en la estrategia de Israel de dividir el territorio para debilitar al grupo militante.
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Netanyahu denominó el paso como el «corredor de Morag», en referencia a un antiguo asentamiento judío entre Rafah y Jan Yunis, y lo describió como un «segundo corredor de Filadelfia», en alusión a la zona fronteriza con Egipto que Israel ha mantenido bajo su control desde mayo del año pasado.
El anuncio se produjo tras declaraciones del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien aseguró que el país tomará control de “grandes áreas” de Gaza para incorporarlas a sus zonas de seguridad. Estas acciones ocurren en un contexto de intensificación de la ofensiva militar, que en las últimas horas ha cobrado la vida de más de 40 palestinos, entre ellos mujeres y niños, según fuentes médicas locales.
Netanyahu justificó la medida señalando que forma parte de la estrategia para asegurar la devolución de los rehenes aún en manos de Hamás y forzar al grupo a deponer las armas. “Estamos dividiendo la franja y aumentando la presión paso a paso, para que nos devuelvan a nuestros rehenes”, afirmó el mandatario.
Sin embargo, la Autoridad Palestina expresó su «rechazo total» a la nueva estrategia de Israel, al tiempo que hizo un llamado a Hamás para que ceda el control de Gaza. En las últimas semanas, la organización islamista ha enfrentado crecientes manifestaciones en su contra dentro del enclave.
Mientras tanto, en el norte de Gaza, un ataque aéreo israelí impactó un edificio de la ONU en el campamento de refugiados de Jabaliya, causando la muerte de al menos 15 personas, incluidos nueve niños y dos mujeres, según fuentes hospitalarias. Las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que el ataque tenía como objetivo un centro de mando de Hamás.
La ONU advirtió que más del 60% del territorio de Gaza es actualmente una «zona prohibida» debido a las órdenes de evacuación israelíes. Miles de personas desplazadas han buscado refugio en condiciones precarias, en campamentos improvisados o entre las ruinas de sus hogares destruidos.
Katz insistió en que la única forma de poner fin a la guerra es que los habitantes de Gaza expulsen a Hamás y liberen a los rehenes restantes. Hamás, por su parte, ha reiterado que solo aceptará liberar cautivos a cambio de un alto el fuego duradero y la retirada total de las tropas israelíes.
La decisión del gobierno de Netanyahu de continuar la ofensiva ha desatado protestas dentro de Israel, especialmente por el temor de que los rehenes aún en manos de Hamás corran mayor peligro. El Foro de Familias de Rehenes expresó su indignación por la expansión de las operaciones militares y pidió al gobierno que priorice la negociación para la liberación de los cautivos.
Los enfrentamientos entre Israel y Hamás han dejado un saldo devastador. Desde el inicio del conflicto, más de 50.000 palestinos han perdido la vida, según el Ministerio de Salud de Gaza. Israel, por su parte, asegura haber eliminado a unos 20.000 combatientes de Hamás, aunque sin proporcionar pruebas que respalden esta cifra.
Foto: Agencia Xinhua
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